El vino gana terreno en Palermo. Y no sólo con novedosas vinotecas, que abrieron en el último año, sino que de la mano de una nueva restauración tintos y blancos ocupan otro lugar. El más emblemático de los nuevos restaurantes es La Malbequería, flamante y lindo local ubicado en Gurruchaga casi Cabrera.

La ubicación no es menor: en esa esquina histórica de Palermo existe desde la década de 1950 Lo de Jesús, un bodegón que fue reinventado en restaurante chic por Martín Sammartino, que conquista hace más de una década corazones de sifón y brasas. Pero, ¿no hablábamos de La Malbequería? En efecto, por un pasadizo interno e invisible Lo de Jesús está comunicado con el nuevo restaurante: a la fecha, comparten cocina y dueño, pero no enfoque.

La Malbequería está lejos de ser un bodegón aunque ofrezca platos de gastronomía argentina en sus mesas. Acá hay dos elementos claves. Uno, el edificio, una belleza de casona con patios internos –vidriados y al aire libre, que supo ser en otra época Pehache–, habitaciones de pisos de pinotea y altos techos, con recovecos en balcón y salas bien separadas. El otro, la carta de vinos, donde hay unos 250 ejemplares de Malbec en una linda estantería que recorre el interior del local, mientras que algunas otras variedades no están a la vista, pero están.
¿Pero si la gastronomía es la que ya conocías de Lo de Jesús, qué ofrece de especial en los vinos la flamante Malbequería? Los precios: todos los vinos son para beber ahí, en sus coquetas mesas con luz natural o bien para llevar a casa a precio de vinoteca. Así de simple, así de atractivo.

Comer y malbequear

Cuando la visitamos, el cocinero Martín Carrera trabajaba en la propuesta para cenas especiales que se preparan a pedido, mientras que realiza la consultoría sobre el resto de los platos de la carta. Entretanto, la cocina que se sirve es rica y con un perfil de bodegón chic, es decir, clásicos reinventados con un twist gourmet. Probamos:

Tortilla de papas con chorizo español ($105), que sale babé si uno la pide. Bien hecha.
Huevos a la gramajo ($109), una de reinvención del famoso revuetlo, que destaca por el montado y las papas bien delgadas. Muy recomendable como entrante.
Tira de asado ($439), que viene de 700 gramos y es para compartir, claramente. Bien jugosa y con poca grasa, como corresponde.
Pacú ($299), que sale de la parrilla, desgrasado y con buen sabor, con un costra crujiente. Rico.

Las ensaladas son potentes. Entre ellas, elegimos la Tropical ($169), que sale con lechugas, rúcula, morrones asados, tomates confitados, mango, palta, queso parmesano y nueces caramelizadas. Vale la pena probarla.

En cuanto a los vinos, hay de todo y para todos. Desde clásicos como DV Catena y Ciclos Icono, a vinos más curiosos como El Malbec de Ricardo Santos, Altos Las Hormigas Appellation, Riccitelli Vineyard Selection. Todo Malbec, claro, y también más accesibles y más caros. Elegidos por Juan Argerich, hombre del vino en Mendoza, agrónomo y enólogo. En todo caso, una cosa es segura: para beber un buen Malbec y acompañarlo con buenas carnes, La Malbequería es un lugar coqueto y distendido en el que hincar el diente y beber van de la mano. Agenden.

GPS.
Cocina, mediodía y noche. Vinos, todo el día. Gurruchaga 1418, Palermo