El escenario es verde, con abundante pasto, brisa marina y frodosos viñedos sin riego. Así de raro. Estamos a pocos kilómetros de la feliz y con las uvas que aquí se cultivan se elaboran un puñado de vinos de lo más curiosos en el panorama argentino. Familia Estrada Wines es el nombre de la bodega, Silos la marca de sus vinos.
El desembarco de esta casa en el mercado –algo inminente, a juzgar por la presentación que hicieron en Buenos Aires a fines de diciembre pasado- viene a sumarse a una de las tendencias más interesantes del vino argentino de las última década: la exploración de nuevos terruños y estilos de vino. Una movida que promete reinventar las frontreas del vino local.
Sucede que, en los últimos años, la curiosidad de muchos enólogos por saber qué hay mas allá de sus viñedos los llevó a abandonar la zona de confort que ofrecía el Malbec en Mendoza. Y explorando alternativas, dieron vida a nuevas y remotas regiones vitivinícolas. Regiones que, a la vez, desafían todas las teorías que conocíamos (y no cuestionábamos) acerca del terruño en nuestro país. Entre estas nuevas zonas de cultivo, sin dudas la más curiosa es Chapadmalal. Con su viñedo a minutos del centro marplatense y apenas a 4 kilómetros del Atlántico, será un destino de verano la temporada entrante.

Feliz casualidad

“Todo comenzó en 2008 cuando Daniel Pi (chief winemaker del Grupo Peñaflor) visitó la Estancia Santa Isabel de Jorge Estrada (por entonces accionista del grupo)”, nos explicó Ezequiel Ortego, enólogo residente de la casa. Según nos contó, daba la casualidad que el winemaker del grupo bodeguero más grande del país acababa de regresar de Nueva Zelanda y se sorprendió con la similitud del paisaje y el clima de Chapadmalal con el de los viñedos maoríes. Con curiosidad se lo comentó al dueño de la estancia. Inmediatamente Estrada le propuso plantar un viñedo para ver qué sucedía. Hoy cuentan con 11 hectáreas en producción, una bodega de 100.000 litros en plena construcción y planes para llevar el viñedo a cuarenta hectáreas para 2015.

En este lugar donde podrían haber iniciado cualquier otro proyecto, es verdad. Pero la convicción y disponibilidad de recursos dio lugar a “la bodega más próxima al océano en Sudamérica”, según nos dijo Ortego. Ya que, entre los tantos factores que convierten a Familia Estrada Wines en algo único, el principal a nuestro juicio es su viñedo con olor a mar.

Únicos en su especie

Actualmente las variedades cultivadas en Familia Estrada Wines son Sauvignon Blanc, Pinot Noir y Chardonnay con tres hectáreas para cada uno más otras dos hectáreas en experimentación donde conviven Malbec, Merlot, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Riesling y Gewürztraminer. Como era de esperarse, los mejores resultados fueron para las blancas mientras que el Pinot Noir ya despierta amores en quienes tuvieron la oportunidad de probarlo.

Por las características de la región, donde la humedad relativa es mucho mayor que en Cuyo, el nivel de precipitaciones alcanza para que no haga falta regar las uvas. Algo que convierte a este, al menos por ahora, en el único viñedo cultivado en secano del país, tal y como es el viñedo francés.
Los resultados están a la vista, cepas con un follaje más tupido y desarrollado que el habitual y racimos muy pequeños. “Por el tipo de clima las plantas producen más hojas que frutos y el rendimiento es menor a 5000 kilos por hectáreas”, nos explicó Ortego. Un detalle que convierte a estos frutos en los más costosos del país, alcanzando los $10 por kilo de uva, debido a las tantas intervenciones que se deben realizar en la viña durante el año en deshoje y curaciones preventivas.

Los suelos son franco arenosos y franco arcillosos, ambos aptos para el cultivo de la vid. Y también del pasto, que todo lo cubre en torno a la bodega y el viñedo.

La bodega. Aún en construcción, será inaugurada la próxima Semana Santa. Contará con todas las comodidades para recibir al turista, desde sala de degustación, restaurante y gift shop. En cuanto al área de elaboración, ocupa un antiguo silo del siglo XX, al que homenajea la marca. Equipada con tecnología italiana y alemana, permite producir hasta 100000 litros anuales aunque hoy están utilizando la mitad de esta capacidad.

Qué vinos probar

A la fecha sólo se encuentra embotellada la cosecha 2013 que cuenta con Chardonnay, Sauvignon Blanc y un blend de Riesling-Gewürztraminer en blancas; en tintas, Pinot Noir y un blend tinto de Merlot, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Malbec (15% de Chapadmalal y 10% del Valle de Uco). Completan el porfolio un espumoso elaborado con Chardonnay y Pinot Noir mediante el método Champenoise, que se encuentra en plena elaboración y hoy está sobre borras.

En cada uno de los vinos que tuvimos la oportunidad de probar se destaca la frescura que ofrece la zona, “totalmente natural y sin correcciones”, como lo define Ortego, incluso el tinto que hace recordar a la frescura de algunas regiones europeas. Particularmente, tanto Chardonnay como Pinot Noir, fueron nuestros preferidos por ser realmente diferentes a cualquier otro elaborado en el país. En cuanto al corte de Riesling y Gewürztraminer será su carta de presentación y el más buscado por los consumidores, ya que logra una identidad y estilo vacante en el mercado local con acidez filosa, paladar graso y amplio y de largo final frutal.

Más allá de Chapadmalal

Durante la visita a Familia Estrada Wines no solo descubrimos los planes a futuro que tienen para este proyecto sino que descubrimos que otros viñedos ya se están plantando en Sierra de los Padres y Mar Chiquita, también en cercanías a la feliz, donde suenan nombres como Catena Zapata y Nieto Senetiner como responsables. Preparen el barrenador que ahora la cosecha se hace cerca de las olas.

Alejandro Iglesias

Alejandro Iglesias
Es sommelier y un consumado buscador de tesoros. Capaz de degustar cientos de vinos y de recordar del primero al último con la precisión y la agudeza de un entomólogo, conoce como nadie esos rincones del mercado a los que todos quieren llegar. Por eso elige los vinos del Club Bonvivir. Por eso escribe en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) sobre sus hallazgos o bien en importantes medios nacionales como Clase Ejecutiva, o internacionales como Decanter.