Argentina ya tiene mapa oficial de su producción de vinos orgánicos
Argentina ya tiene mapa oficial de su producción de vinos orgánicos. El INV publicó una radiografía de estas etiquetas, y se comprometió a actualizarla año tras año. Qué data incluye este reporte.
Los alimentos orgánicos están en alza en el mundo. Un poco porque hay quienes desean, y pueden, comer y beber mejor y más sano; y otro poco porque entre los productores crece la convicción de que los productos que elaboran tienen que ser sustentables, es decir, deben garantizarles a las generaciones futuras que podrán hacerse tal y como se hacen hoy.
De la conjunción de esas dos vertientes es que el mundo de lo orgánico, agroecológico, biodinámico, y un largo etcétera de prácticas enfocadas en el cuidado de productos y el impacto en el medio, ganan la escena. El vino orgánico no se hizo esperar.
Hasta ahora no había en el mercado argentino de vinos data pertinente al respecto. La única fuente para entender el fenómeno de los vinos orgánicos era el SENASA, que no desagregaba otra información que la de la producción en hectáreas.
Pero desde ahora el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) se compromete a presentar un reporte anual sobre vinos orgánicos. Y ya el primero de esta serie, que se acaba de conocer, trae información relevante sobre el tema.
Vino orgánico
Para el reporte del INV:
“según la legislación vigente en Argentina, se entiende por producto orgánico, ecológico o biológico a todo sistema de producción sustentable en el tiempo que, mediante el manejo racional de los recursos naturales, sin la utilización de productos de síntesis química, brinde alimentos sanos y abundantes, mantenga o incremente la fertilidad del suelo y la diversidad biológica y que, asimismo, permita la identificación clara por parte de los consumidores de las características señaladas a través de un sistema de certificación que las garantice”.
Palabras más, palabras menos, aquellos vinos que ofrezcan algún tipo de cuidado medioambiental. Con un plus: en el caso del vino hay certificadoras y al mismo tiempo hay límites legales para el uso de ciertos conservantes naturales (como el anhídrido sulfuroso) que, si se cumplen, habilitan a hablar de vino producido con uvas orgánicas.
Y si, además, la certificación comprende a la bodega, se puede hablar de vinos de producción orgánica.
Los números
El vino es el segundo producto orgánico exportado de origen vegetal, luego del azúcar de caña, en Argentina. Según Martín Hinojosa, presidente del INV, «los datos provisorios de la campaña 2022 indican que fueron 142 establecimientos los que ingresaron uva orgánica por un total de 706.171 quintales”.
“Mendoza recibió el 60,9% de ese total, La Rioja es la segunda en importancia con 18,6% y San Juan está en tercer lugar, con 17,9%», agrega.
En el reporte se lee que durante el año “2021, se exportaron 11,1 millones de litros de vino orgánico, 2,4 millones de litros de mosto concentrado orgánico y 887 toneladas de pasas de uva orgánica. En el último año crecieron las exportaciones de los tres productos respecto al año anterior”.
También se destaca “el aumento del 146% en las exportaciones de mosto orgánico ocurridas en el último año respecto a 2020, que se destinaron principalmente a Estados Unidos. Las exportaciones de vino orgánico aumentaron 6,4% y las de pasas, un 40,8% respecto a 2020”.
Este primer informe del INV resalta que Argentina cuenta con 9.300 ha cosechadas de uva orgánica, lo cual representa el 4,4% del total cultivado. La producción de vid orgánica en el país aumenta a un ritmo del 38% anual (promedio 2018-2021).
En materia de variedades –y acá se incluye a los jugos orgánicos– el 30% del total es Malbec, seguido del 14,7% de Cereza, 9,5% Torrontés, 5,5% Chardonnay y 5% de Pedro Giménez.
Exportación de orgánicos
Según el reporte del INV, la superficie orgánica en el mundo viene creciendo. Si tomamos 2005 como base 100, en 2019 esa superficie más que se triplicó, alcanzando un índice de 450.
España lidera la tabla con 27% de la superficie mundial, seguido de Francia, con el 25%, e Italia, con el 24%. Lejos sigue EE.UU. con el 4% y más atrás Argentina con el 1%, después de Turquía (3%), China (3%), Alemania (2%), Austria (1%) y Grecia (1%).
Además, una encuesta de IPSOS indica que el 33% de los alemanes e ingleses han declarado haber probado vino orgánico, mientras que los franceses que ya dieron el sí llegan al 54%.
En Chile, por ejemplo, se lanzó en mayo pasado el COW (Chilean Organic Winegrowers), que busca promover la exportación de vino orgánico. El país registró récord de exportaciones de estos vinos en 2021 con un aumento del 20% y con principales destinos en Canadá, EEUU, países nórdicos y Japón.
Argentina, sin ir más lejos, exporta principalmente a Dinamarca (21%), Suecia (19%), Reino Unido (13%), Alemania (9%) y EE.UU. (6%).
Es periodista y enólogo y escribe como cata: busca curiosidades, experimenta con formatos y habla sin rodeos de lo que le gusta y lo que no. Lleva más de veinte años en esto. Lo leen en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) o bien en medios nacionales, como La Nación y La Mañana de Neuquén. Desde 2019 es el crítico para Sudamérica de Vinous.com (EE.UU.).