Antares
Antares

La primera vez que Antares hace una cerveza para un tercero el elegido es el bartender Renato “Tato” Giovannoni. Y el resultado de la colaboración fueron dos cervezas originales inspiradas en las playas de Pinamar y los bosques de Cariló: Marítima y Bosquísima.

La relación es insospechada hasta que uno sabe que Tato vivió de los 4 a los 9 años en Pinamar. Entonces el origen marplatense de Antares cierra. Y en esta jornada especial se sumó el anfitrión y chef Germán Martitegui, que se crió en Necochea. Fue una juntada de infancias en la Costa Atlántica argentina.

“La cerveza no era un mundo conocido para mí –explica Tato durante la presentación–, pero sabía que debían tener una relación con el mar”. En Tegui también están los tres fundadores de Antares: Leo Ferrari y Pablo y Mariana Rodríguez. “Al principio no parecía fácil llevar la locura de Tato a una botella – dice Pablo–, porque además queríamos conservar su espíritu del hobbismo, que sea algo realmente divertido”.

La idea original de Tato  –creador también del gin Apóstoles–, era hacer un nuevo estilo de cerveza, pero los chicos de Antares lo bajaron a tierra. “Me pegaron un par de correctivos”, dice Tato. Marítima y Bosquísima son mellizas, elaboradas bajo las consignas del Estilo Saison, silvestres, rústicas, livianas pero complejas, poco alcohólicas y al mismo tiempo, radicalmente distintas entre sí.

La nota destacada de Marítima es el agregado de sal marina, bastante sensible en el resultado final, mezclada con notas especiadas y frutadas y un aporte cítrico que le da la malta de trigo. En su aspecto se destaca lo turbio, porque es una cerveza sin filtrar (OG: 1045; IBU: 15; ALC: 4.9).
bosquisima

Marítima fue relativamente fácil de crear, porque la sal es más amigable. “Lo más difícil fue el pino de Bosquísima -, dijo Leo Ferrari -. Fue un proceso de más de 2 años. Probamos decenas de pinos, hicimos distintas pruebas, recorrimos las 100 hectáreas del vivero Van Heden hasta que descubrimos lo que buscábamos.

Aplicamos en frío las bayas resinosas del pino, con sus notas cítricas que acompañan las del lúpulo”. Bosquísima es cristalina, con sabores resinosos, terrosos y con el cítrico del pino (OG: 1047 IBU: 15 ALC: 5.4).

Las hermosas botellas de Marítima y Bosquísima, retaconas, son de origen chileno. Y serán las únicas cervezas en botella que se ofrezcan en los bares de Antares. Se venden en cajas de 6 unidades. “La idea es que cada bar pueda probar si se venden –explica Tato, quien entiende ese problema -. Y que pueda tener las dos con una inversión mínima”.

Por ahora se hicieron 1000 cajas de cada una. “Y vamos a hacer nuevas tiradas cada 20 días, para que siempre sea un producto fresco”, dice Leo Ferrari.

maritima
Hacia el final del almuerzo Pablo Rodríguez se acerca a charlar. “En la mesa decíamos de darle a Bosquísima un toque ahumado, pero sólo en invierno”. La frase nos da una idea de la complejidad a la que se está acercando la cerveza artesanal en Argentina.