El calor agobia y lo hará hasta el final del verano. Para mal de peores, los platos típicos argentos son algo así como una hornalla en la boca a la hora de los almuerzos. Es verdad, podés comer una ensalada y ya. ¿Pero todos los días una ensalada? Mejor probá con gazpacho o salmorejo.

Los dos son platos fríos del sur de España. Y si bien se los confunde, no son lo mismo. En el caso del primero es un sopa fría más liviana (tiene agregado de agua), en tanto que el salmorejo lleva agregado pan y es más espeso. Gazpacho o salmorejo se toman con cuchara y son una gloria en un día de calor. En todo caso, elegí vos el que más te gusta. Tomá nota:

Gazpacho: ingredientes para 4 personas

• 1 kilo de tomates maduros
• 1 morrón verde
• 1 diente de ajo
• 1 pepino más bien chico
• 200 ml de aceite de oliva
• 4 cucharadas de vinagre de vino
• 200 ml de agua fría
• 1 rebanada de pan blanco

Cortar el pan en cubos y dejarlo remojando en el agua. En la base de los tomates se les hace una incisión en forma de cruz y se los escalda en agua hirviendo un par de minutos, se los pela y corta en cubos. Pelar el pepino, cortarlo más bien chico, lo mismo que el morrón. Picar el ajo y llevar todo al vaso de la mixer. Triturar unos 30 segundos, agregar el vinagre, el agua y la sal. Volver a mixear agregando el aceite en forma de hilo hasta que quede una preparación homogénea. Servir frío.

Salmonejo: ingredientes para 4 personas

• 1 kilo de tomates maduros
• 2 dientes de ajo
• 200 ml de aceite de oliva
• 3 rebanadas de pan blanco con buena miga

En la base de los tomates se les hace una incisión en forma de cruz y escladarlos en agua hirviendo un par de minutos para pelarlos y cortarlos en cubos. Picar los ajos. Llevar los tomates al vaso de la mixer. Triturar unos un minuto, sumar la pizca de sal y el pan pan, volver a mixear durante otros 30 segundos y finalmente batir agregando el aceite en forma de hilo hasta que quede una preparación homogénea. Servir frío.

Acompañalo con estos vinos primaverales.

Es el mejor cocinero del mundo para los que tenemos el gusto de sentarnos a su mesa. Capaz de cruzar la ciudad por unas ostras o de sudar la gota gorda frente a un caldero durante horas, para el resto de los mortales es un estratega de la comunicación digital, el marketing de contenidos y otros tantos menesteres. Trabaja desde hace más de 12 años en medios digitales. Es el responsable de que no fallen los códigos de Vinómanos (plataforma que fundó en 2013), donde también escribe sobre su pasión culinaria.