El próximo 9 de julio arranca Madryn al Plato, el festival gastronómico patagónico que va por su novena edición y del que, este año, participarán Dolli Irigoyen, Christian Petersen, Pedro Lambertini y Anthony Vázquez, entre otros cocineros de renombre. Para saber más del festival clickeá aquí.

El festival tiene al cocinero Gustavo Rapretti como uno de los pilares en la organización y asesoría gastronómica. Y Rapretti es, para quienes no lo conozcan, una eminencia en la cocina patagónica del mar: pescados, mariscos, moluscos, cangrejos, lo que sea que las aguas frías del Atlántico entreguen, él los convierte en un plato memorable. De todos los productos, sin embargo, los langostinos le dieron fama.

Así es que en plan de sacarle provecho a la distancia –ojalá el 9 de julio nos encuentre en Madryn– le pedimos una serie consejos para hacer los langostinos como Rapretti manda.
Al respecto, durante el lanzamiento de Madryn al Plato, nos dijo: “El langostino patagónico es de color naranja y no gris, como se piensa. Esto se debe a que nuestro producto es de agua fría. En lugares cálidos, como Ecuador, sí son grises. A la hora de comprarlos no tienen que estar negros: ni la cáscara ni las patas, también hay que descartar aquellos de color amarronado. Siempre con cáscara, así se sabe en qué condiciones están,” explica.

Langostinos a la Rapretti

Los langostinos comprados congelados no se desfrezan en el microondas. “Es importante ajustarles la temperatura despacio, dejarlos en la parte menos fría de la heladera durante un día para que se descongelen”, aconseja Rapretti.
Para pelarlos, se les retirara la cabeza, las patas, la cascara y con un cuchillo chico se les hace un corte en el lomo de manera longitudinal, apenas profundo, hasta encontrar un hilo negro. Eso es el aparato digestivo y hay que retirarlo bajo el agua de la canilla porque le da sabor amargo. Una vez terminado secamos los langostinos y lo tenemos listos para preparar.

Rapretti recomienda hacerlos a la plancha o a la parrilla, con leña nunca carbón. Cuando el fuego esté bien fuerte, cocinar los langostinos un minuto de cada lado, retirarlos, rociarlos con aceite de oliva y sal. Si fuera Sal de aquí, envasada también en Chubut, sería perfecto.

Este plato es ideal para acompañar con calabaza asada, cortada en rodajas de un dedo de ancho y espolvoreada con orégano. Hay que empezar cocinando la calabaza y dejar los langostinos para el final, ya que toma sus buenos 20 a 30 minutos. Y los langostinos son vuelta y vuelta.

Madryn al Plato 9 y 10 de Julio 2016
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Emiliano Rodríguez Egaña | @EganaEmiliano

Es el mejor cocinero del mundo para los que tenemos el gusto de sentarnos a su mesa. Capaz de cruzar la ciudad por unas ostras o de sudar la gota gorda frente a un caldero durante horas, para el resto de los mortales es un estratega de la comunicación digital, el marketing de contenidos y otros tantos menesteres. Trabaja desde hace más de 12 años en medios digitales. Es el responsable de que no fallen los códigos de Vinómanos (plataforma que fundó en 2013), donde también escribe sobre su pasión culinaria.