Desde el momento en que armás una cita todo lo que sigue es pura ansiedad: ¿dónde, cómo y cuándo nos vemos? ¿conviene un restaurante o es mejor un bar? ¿Qué beber? Con todo, no es lo mismo la primera que la última cita. No es lo mismo juntarse por segunda vez, en plan concretamos en el sillón, que verse la décima con alguien que no te interesa ya mucho, en plan de qué hablamos, pedimos empanadas o miramos la tele antes de ir al cuarto. Con el vino pasa lo mismo. Hay vinos que sirven para entrar en tema y otros que sirven para acelerarlos, otros sencillamente son elegantes decorados y unos pocos son realmente perfectos para tener en la mesita de luz y hacer que la noche avance sobre algodones.
Conscientes de eso, en Vinomanos listamos los mejores vinos para cada tipo de cita. Y en esta nota te los recomendamos de la primera a la última.
Primera cita. Pocas cosas son más excitantes que llegar una primera cita. Desde que entrás a la ducha en plan producción, vas calculando todo lo que puede pasar. Elegís la ropa, te mirás en el espejo varias veces, hasta cambiás de look en un arranque de inseguridad. Y todo porque estamos dispuestos a agradar, a que el otro tenga la mejor visión de nosotros. En ese plan, elegiste el restaurante, hiciste cuentas sobre lo que vas gastar y hasta llevás resto por si la cosa pasa a mayores. Del vino no te preocupes, en este listado tenés lo básico para impresionar, irla de conocedor y hasta ajustarte con la plata para no volver a pie si todo va de mal en peor.
La segunda cita es el punto más delicado. Si la cosa prendió, es el momento en que se definirá y hay que contemplar el cómo de acuerdo a las circunstancias. Pero si todavía tenés que remarla, es el momento de invertir en la conquista: desde conversaciones inteligentes (o muy tontas) a risas y temas cómplices, que indican el momento justo en que todo lo que está sobre la mesa comienza a estorbar. Ahí es cuando el vino cumple su mejor papel, como un buen tiempista en una maratón, acelerando las cosas cumplida la primera hora y pasada la segunda copa. Para llegar a este momento, los mejores vinos son estos.
Citas muy románticas. Gomosas por naturaleza, las citas románticas están llenas de detalles rosa, aunque no necesariamente tengan ese color. Es que en una cita así lo que cuenta es la sensación de sentirse único para el otro y que el otro es único para uno. Claro, cada persona es un mundo y lograr esa unión implica, sino conocer a quien tenés enfrente, al menos imaginarlo como te gustaría. Y para obrar ese milagro no hay nada mejor que elegir botellas especiales, como estas que te recomendamos acá.
Citas para concretar. Ya pasó la parte del remo y ahora hay que disfrutar de la corriente. Claro que toda corriente puede terminar en estampida si no nos aplicamos a los detalles del encuentro. Acá es cuando aparecen las velas y las medias luces, los perfumes especiales y las lencerías que estimulan la imaginación y el sexo. Si de detalles se trata, en este listado de vinos tenés el ABC del éxito.
Citas especiales. Después de salir con alguien un tiempo aparecen los aniversarios, los días en que hay una complicidad especial y que, si estamos atentos, son claves para reinventar la relación. Es verdad, no es lo mismo un cumplemés que un décimo aniversario. Y en cualquier caso, se trata de celebraciones íntimas en las que las parejas se miman con detalles propios, hasta secretos. Para este tipo de citas, los vinos de siempre, los clásicos y los nuevos, son perfectos para hacer un guiño. Encontralos en este listado.
Última cita. Hay parejas que llegan a buen puerto y que pueden, de común acuerdo, separar las rutas y los bienes. Y hay otras que no, que a los tortazos acaban con todo lo que fue fantasía en la primera, segunda y todas las citas que siguieron. Cualquiera sea el caso, cada uno tendrá su motivo para beber. Los que dejan, por el recuerdo; los dejados, para olvidar; y los felices ganadores de libertades, para brindar por el camino que viene. De todas, la última suele ser la cita más dramática y grave. Para ese tipo de encuentros, el vino puede ser un buen ayudante. Y en este listado tenés los mejores aliados.
Joaquín Hidalgo