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title: "Pablo Casquero: el sommelier que llevó el champagne al centro de la escena en Buenos Aires"
description: "Elegancia, técnica y burbujas. Así piensa, sirve y transforma la sommellerie nikkei el sommelier de Osaka."
url: https://vinomanos.com/2025/11/pablo-casquero-sommelier-osaka/
date: 2025-11-25
modified: 2025-11-25
author: "Alejandro Iglesias"
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categories: ["Vinos"]
type: post
lang: es
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# Pablo Casquero: el sommelier que llevó el champagne al centro de la escena en Buenos Aires

La nueva camada de sommeliers argentinos suele venir con Vans, tatuajes y un desparpajo saludable que refresca el salón. **Pablo Casquero** —36 años, traje oscuro impecable, camisa planchada con precisión— pertenece a esa generación, pero eligió su propio código: elegante, formal, de lenguaje refinado y con una devoción absoluta por el protocolo. 

Y, al mismo tiempo, se mueve como pez en el agua entre colegas jóvenes, con los que comparte viajes, chistes y noches de estudio (catas mediante). Es un híbrido perfecto entre la vieja escuela del *fine dining* y la frescura *millennial*.

Desde hace años es la cara de la sommellerie en[ Osaka Buenos Aires](https://www.instagram.com/osakabsas/?hl=es), uno de los templos de la gastronomía **nikkei**. Allí, con un servicio donde conviven sushi milimétrico y platos calientes explosivos, construyó una de las cartas más respetadas de la ciudad. Y, sobre todo, una selección de **champagne **que rompió el molde de lo que Buenos Aires estaba acostumbrada a ver.

Pero llegar a ese nivel no fue automático. Su historia es la de alguien que decidió cambiar su vida para alcanzar un estándar de excelencia.

![](https://vinomanos.com/wp-content/uploads/2025/11/OUQT8392-3-833x833.jpg)

## **De winebars a Zoom: la formación de un sommelier obsesivo**

(https://www.instagram.com/casquero7/?hl=es-la) empezó a los 21 años, casi sin querer, atraído por la idea de que el vino era territorio de gente culta. “Fuera de la oficina del que era mi trabajo **solo pensaba y dedicaba tiempo al vino**. Quería ser como esas personas que sabían de cada etiqueta”, recuerda. 

Así se metió en catas, se volvió habitué de los primeros winebars porteños y pronto entendió que ese mundo podía ser más que un hobby.

En 2019 ingresó a la Escuela Argentina de Sommeliers. Un año después, en pleno viaje de estudios por Mendoza, se decretó la pandemia: regreso urgente, clases por Zoom, catas virtuales, vinos analizados frente a la pantalla. “Fue un desafío enorme, pero había que recibirse sí o sí”, cuenta. Lo logró con **Mención de Honor.** Más tarde sumó la certificación **WSET Level 3**, una credencial que exige estudio riguroso y precisión técnica.

Ese espíritu aplicado —el mismo que lo lleva a lustrar el traje antes de cada servicio— es parte esencial de su personalidad. **Un sommelier que disfruta del refinamiento, pero también de la disciplina.**

## **Osaka: donde el servicio es maratón**

Trabajar en Osaka no es un deporte para principiantes. Entre 180 y 200 cubiertos por noche, la exigencia es constante: clientes que pagan alto, comida que requiere precisión quirúrgica y un ritmo que no admite errores. Para Pablo, es un privilegio… y un **gimnasio sensorial.**

“El desafío es estar a la altura”, dice. Y en ese salón aprendió tanto de vinos como de convivencia entre equipos: cocina, barra, salón, reservas, comunicación. “Uno es solo un eslabón en el 360 de la experiencia”.

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Allí también entendió **dónde está el secreto de un buen sommelier en alta gastronomía: **vocabulario claro, agilidad mental, calma quirúrgica, escucha activa y lo que no enseñan los libros. **“Ser sommelier requiere inteligencia política”, **define.

## **Champagne: el tónico que lo explica todo**

Su gran pasión, sin embargo, son las burbujas. Y no lo disimula. **“En el champagne encontré un líquido que lo resuelve todo”.** Lo dice con un entusiasmo casi científico: la trigeminalidad del ácido carbónico, la tensión entre acidez y cremosidad, el hecho de que sea **“el único vino con sonido».**

En Osaka construyó una carta de champagne (bebida a la que define como “un tónico”) que sorprende incluso a los habitués más viajados. Y trabaja en dos frentes: mostrar diversidad —porque Champagne es mucho más que las cinco maisons que conoció el consumidor argentino promedio— y enseñar sin solemnidad.

El resultado: clientes que aceptan nuevas temperaturas, nuevas copas y nuevas etiquetas, muchas veces más accesibles que lo imaginado. **“Si hay asesoramiento, el comensal se anima. **Si no, vuelve a lo conocido”, explica. Ahí es donde él entra en juego.

## **Vinos para una cocina de dos mundos**

Curar una carta para una gastronomía nikkei —mitad Japón, mitad Perú— exige amplitud. Hay ceviches agudos, tiraditos con ají, nigiris que rozan el océano y platos calientes contundentes que cambian completamente la ecuación.

“Un solo vino no machea todo… excepto el champagne, claro, que es **el comodín de todos los maridajes**”, reconoce entre risas. Su estrategia: ofrecer diversidad y leer al comensal. Chardonnay del Valle de Uco, Torrontés del norte, Sauvignon Blanc de Nueva Zelanda y por supuesto Malbec, rey incuestionable del tinto en Argentina.

El Pinot Noir también se vende bien, muchas veces por la creencia errónea de que es “el vino del sushi”. **Pablo sonríe con diplomacia, pero lo corrige cuando hace falta.**

Curar la carta, dice, es un equilibrio entre escuchar al público, cuidar la coherencia y evitar caer en modismos. “No es mi cava: no pongo solo lo que a mí me gusta. **Busco un punto medio entre novedad, tradición y demanda real”.**

![](https://vinomanos.com/wp-content/uploads/2025/11/UPSH7505-833x833.jpg)*Junto a laura Catena.*

## **Formación constante y consejo a la nueva camada**

Con un servicio que empieza al atardecer y termina pasada la medianoche, estudiar no siempre es simple. Su truco es organizar cenas y catas con grandes vinos: “Sería un pecado abrirlos sin estudiar antes la región o el productor”. También quiere perfeccionarse en el área comercial, un territorio clave para los sommeliers de hoy.

A quienes empiezan les deja un consejo sin anestesia: **“Hagan servicio en un restaurante al menos un tiempo”**. La práctica, las anécdotas (“Uno aprende a resolver inconvenientes bajo presión, *emperrado*”) y la capacidad de salir adelante no se aprenden en un PDF. También recomienda ampliar curiosidad: **probar vinos distintos, invertir en botellas, rodearse de gente que sepa más.**

## **Mirada de futuro: los productores que lo inspiran**

Cuando habla de inspiración, se enciende. Nombres como Zuccardi, Vignoni, Gambetta, Hanna, Bonomi, Etchart, Puga y un largo etcétera aparecen con respeto y admiración. Prefiere seguir a quienes “viven el vino” y buscan expresiones auténticas, transparentes, vibrantes.

Lo mismo con Champagne: Leclapart, Ulysse Collin, Agrapart, Larmandier-Bernier, Roses de Jeanne… una lista que podría ampliar toda la noche, con comentarios afilados. Porque, por ejemplo, está convencido de que “las bodegas no comunican con seriedad sus (https://vinomanos.com/preguntas-sobre-el-vino-espumoso/)”.

## **¿Un brindis?**

**La carrera de Pablo Casquero es la prueba de que la sommellerie argentina atraviesa un momento brillante:** técnica afinada, sensibilidad moderna y un servicio que se toma en serio el disfrute. Su estilo elegante pero relajado, su obsesión por el detalle y su amor por las burbujas lo convierten en una voz clave de la nueva generación.La próxima vez que visites Osaka, **dejate guiar. **Puede que descubras un champagne que no sabías que necesitabas. Y sí: probablemente Pablo ya lo tenía pensado desde antes de que te sentaras.
