Forman una pareja popular que por esencia evoca a la Argentina. ¿Perón y Eva? ¿Maradona y Messi? ¿Fresco y batata? ¿Fernet con Coca? Claro que no: vino con soda, esa combinación que remite a décadas pasadas, al sonido del sifón batiendo el contenido de una copa, a manteles cuadriculados, a sobremesa familiar vintage.

Pero la espuma de ese ritual vuelve a subir ahora, y dentro de pocas semanas 100.000 latas de color celeste de Vinysoda gotearán por todo el país para ofrecer en un mismo envase las dos bebidas. 

Tal como te contamos en esta nota https://vinomanos.com/2019/11/llega-vino-en-lata/, actualmente en Argentina se toman unos 18,9 litros de vino per cápita, cuando el máximo histórico fue de 93 en 1970.

¿Qué hacer, entonces, para revertir estos números? Entre distintas estrategias puestas en práctica, varias bodegas se aventuraron a ofrecer sus mejores variedades vitivinícolas en lata, en la búsqueda de nuevas formas de tomar tintos, blancos y rosados. 

El New Age de Bodegas Bianchi; los Dilema Sparkly Blanco y Rosado, de Estancia Mendoza, y el Bodini, de Casarena, son apenas algunas de las muestras de este fenómeno, que crece sin demoras y para horror de puristas y conservadores.

Pero ahora flota en el ambiente la novedad que prepara Vinysoda: el vino y la soda en una misma lata, listos para ser saboreados sin necesidad de sacacorchos, copas o lamentarse por dejar buena parte de la botella sin tomar. 

@pachu_pena se suma al lanzamiento!! Se viene el @vinysoda en lata! #vinotinto #soda #lata #tradicion #familia #amigos #lanzamiento Mención particular para el gran @pachu_pena genio total ayudando a empujar a @vinysoda sin pedir nada a cambio, especie en extinción !! Se le quiere como a @pablopicotto

Publicado por Vinysoda en Domingo, 20 de septiembre de 2020

Los secretos de VinySoda

Santiago Palmieri es uno de los socios fundadores y creadores de la empresa, y en esta entrevista nos brinda los secretos de su lanzamiento chispeante.

vinysoda
Santiago Palmieri, socio fundador de Vinysoda, comenta que el vino utilizado es un blend de uvas tradicionales de Mendoza.

¿Cuál es el origen del vino que se emplea para preparar la bebida? 

Viene de Mendoza y es un blend de varietales tradicionales de la provincia. Es muy importante para nosotros mantener el sabor histórico del vino con soda. La graduación es de 6,5% y la lata tendrá 473 centímetros cúbicos.

¿Cuándo y por qué surge la idea?

Arrancamos en 2016, con una investigación basada en la tradición del vino con soda, sin tener ninguno de los socios vínculo con la industria del vino: uno es fotógrafo, otro está radicado en Chile, yo soy gerente comercial de una editorial jurídica, otro es médico. Sí teníamos la tradición de abuelos y padres y nos encontramos con un mercado que presentaba una oportunidad importante. El vino de mesa había desaparecido, y el poder lo había tomado la cerveza. 

¿Cómo fue el inicio del proyecto?

Empezamos a desarrollar el producto y la primera prueba se hizo en un sifón Drago. Como conté, uno de los socios, Carlos, es médico clínico y psiquiatra, y empezó a investigar el tema de la burbuja de la soda, que no se corte, y así fuimos encontrando el sabor, con bastantes errores.

En el medio hicimos un viaje a China en 2018, a una feria de importación. Queríamos abrir el mercado ahí, porque los chinos estaban tomando bastante vino. Volvimos y lanzamos Vinysoda en botella de plástico, de litro, con la idea de volver a esa tradición histórica. El impacto fue muy bueno. Le pusimos una graduación alcohólica inicial de 4,7% y quedó algo bastante refrescante, pero le faltaba fuerza. 

¿Cómo lo resolvieron?

Nuestros enólogos de Mendoza modificaron un poco el sabor, se le subió la graduación a 6,5 % para lanzar el nuevo producto en lata y en breve llevaremos a todo el país.

¿Cómo definís el sabor de la bebida?

Es la combinación de la frescura de un vino tinto con soda, que tiene la fuerza suficiente, una buena carbonatación y que refresca. La espuma es fundamental. Apuntamos a un producto bien logrado. Si mantenemos estos estándares de control, pensamos que el vino puede volver a ocupar un lugar en la mesa de los argentinos. 

Imagino que decidir cómo iba a ser la soda también habrá implicado un análisis específico.

La soda tiene que tener una carbonatación que llegue al paladar entera. Es decir, que las burbujas de la soda no se corten. Si servís una copa de vino con agua finamente gasificada la sensación es de vino acuoso.

vinysoda
Vinysoda tiene una lata celeste “porque el vino con soda es una tradición argentina”, dicen Palmieri.

El formato seguramente permitirá alcanzar a otro tipo de consumidor, no los que estaban acostumbrados a esta combinación hace décadas…

Sí, la practicidad de la lata hoy predomina. Queremos que Vinysoda entre a un mercado nuevo, y que llegue a los millennials. 

¿Por qué el color del packaging es celeste?

Es celeste porque el vino con soda es una tradición argentina. De hecho, en los afiches está la bandera argentina de fondo.

¿Cómo se conserva Vinysoda?

Cerrado tiene una durabilidad de 9 meses. Y para ser tomado tiene que estar bien frío.

¿Qué respuesta tuvieron en los testeos? 

Hicimos una cata casera con la botella. Con la mejora en la graduación hicimos una prueba grande y se notó la mejora respecto del envase de plástico. Hay gente que le puso hielo, y por la graduación que tiene no lo volvió acuoso.

¿La lata ya está en las góndolas?

Estará entre el 15 y el 30 de noviembre. Trabajamos a contrarreloj. Va a estar en todo del país.

En unas semanas, en los supermercados aparecerán unas latas celestes con un sifón rojo oscuro que llena con su chorro un vaso. Pero ahora, como si fuera un milagro laico, para mezclar vino y soda no hará falta apretar ningún gatillo ni manipular botellas. Apenas desprender una anilla e inclinar con nuestras manos un portátil recipiente de aluminio. 

¿Qué dirán nuestros abuelos?

Alejandro Cánepa
Es redactor freelance en medios como Ñ, Brando y Revista Tercer Sector y es docente de la UBA en las carreras de Ciencias de la Comunicación y en la de Diseño Gráfico, y de la Universidad Nacional de Moreno en la carrera de Comunicación Social. Escribió notas para Página/12, Todo es Historia, Caras y Caretas y Miradas al Sur, y trabajó como productor de radio y tv. En 2015 publicó el libro "Fuera de juego. Crónicas sociales en la frontera del rugby". También se desempeñó en el área de comunicación institucional del mundo editorial. Prefiere el Malbec.