White Blend, así se llaman ahora los vinos que consolidan una tendencia creciente en nuestro mercado. En el mundo, los blancos de corte no son raros pero tampoco son la regla. Ahí están los blancos de Graves, Burdeos, elaborados con mayoría de Sauvignon Blanc y otra parte de Semillón, como también algunos de los blancos del sur de Francia, donde mandan los cortes de Viognier, Marsanne y Roussane.

Pero fuera de ellos y otro ensayos en rincones del globo, los cortes de uvas blancas no son la regla. O no lo eran. Porque ahora Argentina ofrece una consolidad categoría de blancos de corte que, en la góndola, brilla con el nombre de White Blend o, más sofisticado aún, Blend de blancas.

La oferta Argentina
En una misma región, en Argentina se cultiva gran cantidad de uvas muy diferentes entre sí. Eso es posible debido al efecto de la altura. Así, una región como Tupungato, puede tener entre tres y cuatro terrazas climáticas: desde zonas muy frías a muy calientes. Y ahí, el cultivo de las uvas es posible en casi todos sus rangos. Por eso, a la hora de desarrollar blancos, la tendencia actual es combinar uvas de zonas altas para potenciar lo mejor de cada una. Y así, surgen algunos cortes en donde la complejidad y la elegancia son la nota dominante.

Corte de base Sauvignon Blanc
Como los productores de vino no logran hallar un estilo que sea realmente distintivo con Sauvignon Blanc, muchos han optado por combinarlo con otras variedades para conseguir una expresión más consolidad. En ese sentido, el corte de Graves forma el ABC de los grandes White Blend locales en esta línea, con blancos como Blanchard & Lurton Les Fous (2018, $280), Lejanamente Juntos (2018, $513) o, el caso invertido, Paradoux Blend (2016, $900) donde manda el Semillón sobre el Blanc. En otra línea, destaca Proyecto Hermanas White Blend (2017, $900), donde a un 60% de Blanc lo acompañan Chardonnay y una pizca de Viognier. Idem con Chakana Nuna Vineyard White Blend (2016, $310)

Cortes de base Torrontés
Los consumidores locales sabemos que el Torrontés no es para todo el mundo. Sin embargo, cuando acompaña cortes (generalmente con más de dos uvas) resulta un blanco con una enorme capacidad de expresión, donde el aroma floral consigue mejor cuerpo apoyada en otras uvas. Susana Balbo Signature White Blend (2017, $978), donde el Torrontés está acompañado de Sauvignon Blanc y Semillón, es un buen ejemplo. Mientras que La Posta White Blend (2018, $470), busca su balance en el corte con Gewurztraminer, también floral, aunque con más cuerpo. Sophenia 2 Sauvingon Blanc Torrontés (2017, $330) es un vino sensato, mientras que una rareza es el cafayateño Bad Brother ToVío (2017, $275) que, como su nombre indica, es un corte de Torrontés y Viognier.

gn-gift_guide_variable_cCortes con base Chardonnay
Contrariamente a lo que uno imagina, los cortes de base Chardonnay son más escasos que otras vertientes exploradas. Y hace sentido, porque es en esta variedad donde se consiguen los mejores vinos en altura y los productores tienden a preservarla. Sin embargo, algunos cortes están ahí para marcar la cancha: Famiglia Bianchi White Blend (2018, $360), que lo secunda con Viogner y Moscato Bianco, el clásico Luigi Bosca Gala 3 (2017, $780), donde es apoyado por Viognier y Rieslign, también Luigi Bosca Blend del Alma (2017, $550), secundado por Sauvignon Blanc, Viognier y Pinot Gris, o el nuevo Manos Negras Blend de Blancas (2018, $335), con Semillón y Gewuztraminer como segundos. ¿Un clásico en su estilo? Rutini Antología L (2017, $1490), donde el Chardonnay lo secundan Gewurztraminer y Rieslgin. O bien, Mythic Vineyard White Blend (2018, $379), donde el Chardonnay mendocino es de altura y el ladero, un Viogner de valles más bajos.

Otras combinaciones
Con todo, la versión más creativa es la libre, donde aparecen variedades menos frecuentes, como las mencionadas Rousanne y Marsanne, además de Tocai, Viognier, Riesling y Pedro Giménez. Algunos White blend en esta sintonía más ecléctica que vale la pena probar, son Nieto Senetiner White Collection (2018, $320) con cinco variedades; con cuatro y base Viognier, Durigutti Blanc de blanc (2018, $300); Padrillos Trifecta (2018, $286) en donde destaca el uso de Tocai, ídem con Gran Lurton (2018, $563); De Moño Rojo MRV (2018, $340) en un corte del Ródano, Marsanne, Rousanne y Viognier.