Muchos aprovechan el verano para desconectarse de todo. Pero cualquier vinómano en buena ley jamás renuncia a saber qué sucede en el mundo vínico. Ya sea para armar la vianda que lo acompaña en sus vacaciones o para saber qué etiqueta nueva descorchar durante los días de descanso, siempre está atento a los lanzamientos y a los temas que marcan tendencia en las copas locales.

Para ellos es esta nota. Un repaso por los nuevos vinos de los que todo el mundo habla mientras se remojan los pies en el mar. Etiquetas novedosas que sin dudas marcarán el ritmo del año que comienza.

Familia Mayol Garnacha Blanca (2014, $140) Muchos aseguran que en 2016 se hablará mucho de Garnacha, una cepa muy popular en el mundo pero que en el país siempre tuvo perfil bajo. Se trata de una familia de uvas que maduran bien en los climas cálidos y secos y hasta pueden dar grandes vinos como sucede en Priorato y Ródano. Por eso mismo vale la pena seguirle los pasos a los pocos que andan dando vueltas. Este es elaborado con uvas de Vista Flores, Valle de Uco. Es vibrante, fresco y frutal, simple en cierto aspecto pero novedoso en cuanto a carácter.

El Relator Sauvignon Blanc (2015, $145) Fernando “Flaco” Gabrielli reúne en sus vinos las dos pasiones de su familia: la enología y el turf. Desde hace 22 años se desempeña como relator de carreras de caballo en el hipódromo mendocino y en 2014 decidió homenajear a su abuelo, uno de los primeros enólogos del país. Este blanco es ideal para descorchar con pescados y quesos pero el resto de los vinos de la línea bien valen un descorche. A contramano de muchos Sauvignon Blanc modernos este proviene de Agrelo con perfil equilibrado, elegante y floral. Ideal para paladares clásicos.

Perro Callejero Blend de Moscatel (2015, $160) Esta etiqueta forma parte del porfolio de Mosquita Muerta, el spin off de Bodega Los Toneles. La filosofía de estos vinos es mezclar orígenes y cepas, por esto mismo todos son blends, en este caso de Moscateles (amarillo, de Alejandría y rosado). De color amarillo pálido, despliega aromas florales y leves dejos frutales. Paladar ligero y sencillo, es un blanco para saciar la sed sin vueltas. No busca protagonismo pero si se le presta atención cautiva.

Pala Corazón Malbec (2013, $180) Presentado al público local durante la última edición de Premium Tasting Buenos Aires, este Malbec de Gualtallary es de los vinos que más elogios cosechó sobre el cierre de 2015. Tiene varios puntos a favor y entre ellos se destacan su carácter y precio. Se ubica entre los Malbec austeros dominados por el terroir. Jugoso, tenso y de sabor firme. Un proyecto franco que seguro dará que hablar en 2016.

Aniello Blanco de Pinot (2015, $205) En Bodega Aniello asumen el desafío de aggiornar la imagen de los vinos patagónicos. Para esto, con uvas de un viejo viñedo de Mainqué (Río Negro), elaboran vinos muy comprometidos con el terroir y apuestas a curiosidades como este blanco de tintas donde el secreto es una mínima maceración previa al prensado. El resultado es un vino blanco con tonos apenas rosados, entre sus aromas se destacan tonos florales y frutales pero lo mejor se da en paladar dónde su acidez exacerba la frescura y sentencia un final prolongado. Es un vino para lucirse en mesa de conocedores con algunos quesos y patés.

Luigi Bosca Rosé (2015, $220) La tradicional bodega de la familia Arizú sorprende con esta nueva etiqueta que desde su estética anticipa que se trata de una apuesta fuerte. En copa se aprecia un tono rosa ligero y resplandeciente, tipo Provence. En nariz mezcla los tonos florales y de fruta blanca fresca de Pinot Gris con dejos de frutos rojos y especias que aporta el Syrah, algo que repite en boca junto a una acidez equilibrada y la sutileza que aseguran sus solo 12 grados de alcohol. Lindo vino veraniego para acompañar frutos de mar y frituras.

Ver Sacrum Garnacha (2014, $280) Eduardo Soler decidió rescatar un viñedo de Maipú donde encontró Garnacha, Monastrell y Syrah para lanzar al mercado tres etiquetas que se convirtieron en revelación del 2015. Su Garnacha es un tinto de color rojizo muy ligero y aromática súper frutal que recuerda a bayas y cerezas. En boca se desenvuelve como un blanco, la clave está en que no realizan maloláctica y esto afirma una acidez infinita. Es vivaz y amable, un vino que llamará la atención de muchos.

Chañar Punco (2012, $625) La exploración de nuevos terruños y el rol vital del origen seguirán en el centro de la escena durante los próximos doce meses. Atentos a esto, en bodega El Esteco cerraron el 2015 con el lanzamiento de este nuevo ícono que pone en el mapa un nuevo rincón de los Valle Calchaquíes, Chañar Punco (Santa María , Catamarca). Según Alejandro Pepa, winemaker de la casa, esta región ofrece la posibilidad de elaborar vinos únicos, algo que se aprecia fácilmente en la copa. Es un blend Malbec y Cabernet Sauvignon que logra domar el temperamento vallisto para dar como resultado un tinto brioso pero que seduce por su elegancia. Si bien es un gran tinto de guarda ya se lo puede ir descorchando.

Alejandro Iglesias

Es sommelier y un consumado buscador de tesoros. Capaz de degustar cientos de vinos y de recordar del primero al último con la precisión y la agudeza de un entomólogo, conoce como nadie esos rincones del mercado a los que todos quieren llegar. Por eso elige los vinos del Club Bonvivir. Por eso escribe en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) sobre sus hallazgos o bien en importantes medios nacionales como Clase Ejecutiva, o internacionales como Decanter.